El personal de meteorología denuncia la falta de efectivos y la imposibilidad de conciliar su vida personal con los horarios actuales
Los trabajadores de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Canarias se manifiestan este jueves para exigir condiciones de trabajo dignas. Esta movilización se suma a las protestas repetidas en diversos puntos del país por la precariedad del sector.
El personal afirma que la insularidad y la lejanía geográfica agravan los problemas estructurales que sufren en las islas.
Falta de personal y huelga
El secretario general de la Federación de Servicios Públicos de UGT en Gran Canaria, Gustavo Martín, advierte sobre la ausencia de acuerdos con la administración. El representante sindical señala que las movilizaciones actuales podrían desembocar en una huelga general próximamente. Sin embargo, Martín reconoce que la calificación de la meteorología como servicio esencial dificulta que la huelga resulte práctica debido a los servicios mínimos.
Por su parte, el presidente provincial de CSIF en Las Palmas, Javier Cruz, denuncia una infradotación de personal en las oficinas canarias. Esta falta de trabajadores obliga a la plantilla actual a realizar un exceso de horas para cubrir los turnos necesarios. Según el sindicato, estas jornadas extraordinarias no reciben una compensación adecuada por parte de la Agencia Estatal.
La situación de precariedad afecta directamente a la operatividad diaria de un servicio fundamental para la seguridad del archipiélago. Los sindicatos exigen una respuesta inmediata para cubrir las vacantes existentes y mejorar la remuneración de los turnos especiales. La falta de incentivos dificulta también la llegada de nuevos profesionales a las sedes de las islas.
Problemas de conciliación
La coordinadora del sector de la Administración del Estado de CCOO en Canarias, Beatriz del Mar García, pone el foco en la vida familiar. La representante explica que los horarios actuales hacen imposible la conciliación personal de los trabajadores de la AEMET.
García critica que la administración exija cada vez más esfuerzo a una plantilla que se siente agotada y poco valorada.


