El aeródromo lagunero pone a prueba su capacidad de respuesta recreando el incendio de un Airbus 320 procedente de Barcelona durante la maniobra de aterrizaje
El Aeropuerto de Tenerife Norte-Ciudad de La Laguna ha acogido este miércoles un gran despliegue de emergencias. Siguiendo su Plan de Emergencia, el aeródromo ha realizado un simulacro general de accidente aéreo. El objetivo era poner a prueba la capacidad de respuesta de las instalaciones y la coordinación con los medios de ayuda externa.
El ejercicio ha consistido en recrear el accidente de una aeronave comercial tipo Airbus 320. El avión simulado, procedente del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, viajaba con 32 personas a bordo: 26 pasajeros y 6 tripulantes.
El guion del simulacro planteaba que, durante la maniobra de aterrizaje, el aparato se salía de la pista sufriendo daños estructurales y un posterior incendio.
Activación del Comité de Crisis
Tras observar el accidente, la Torre de Control dio el aviso inmediato a los bomberos del aeropuerto (SSEI) y al Centro de Operaciones. Esto desencadenó la activación del Plan de Emergencias, la constitución del Comité de Crisis y el establecimiento de los puestos de mando.
A nivel regional, se activó el Plan Territorial de Protección Civil (PLATECA), asumiendo el mando la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias.
Balance de víctimas y atención
El escenario planteó un balance final de 10 fallecidos, 4 heridos graves y 18 leves o ilesos. Los heridos graves fueron evacuados de inmediato a centros hospitalarios, mientras que los leves recibieron asistencia psicológica y sanitaria en salas habilitadas.
Paralelamente, se activaron las salas de atención a familiares y de prensa para gestionar la información y el apoyo emocional.
Amplia participación sin afectar a la operativa
En el simulacro han participado decenas de profesionales, incluyendo personal de Aena, el 1-1-2, el SUC, Fuerzas de Seguridad y Cruz Roja, entre otros. A pesar de la magnitud del despliegue, el ejercicio se desarrolló sin afectar a la operativa habitual del aeropuerto.
Con esta práctica, Tenerife Norte cumple con la normativa de la OACI para garantizar la seguridad y la eficacia en situaciones reales.


