La organización visibiliza la precariedad del sector en la capital grancanaria por el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar
Cáritas denuncia la desigualdad laboral que sufren las mujeres que cuidan familias sin contratos legales en Las Palmas de Gran Canaria. El colectivo reclama derechos básicos para un sector esencial que sostiene la vida y los cuidados de muchos hogares isleños.
La vulnerabilidad aumenta entre las personas migrantes, pues el 42 % de las empleadas registradas en la Seguridad Social son extranjeras.
Testimonios de lucha y formación
Las trabajadoras del sector reivindican su valor humano y profesional ante la sociedad actual. Yolanda García, empleada del hogar, explica que muchas de ellas poseen carreras universitarias. Ellas aceptan cualquier tarea necesaria para mantener el bienestar de sus propios hogares.
Irene Brugués critica con dureza el trato vejatorio que recibe el personal de limpieza. Siente que la sociedad percibe su labor como un trabajo de bajo nivel. Esta empleada asegura que el menosprecio hacia su ocupación debe terminar de forma inmediata.
La organización Cáritas respalda estas quejas durante la jornada reivindicativa en la capital. El colectivo busca dignificar una profesión que históricamente carece de reconocimiento social. Las mujeres exigen ser tratadas con el respeto que merece cualquier trabajador especializado.
Obstáculos en la contratación legal
Muchos empleadores tienen interés en formalizar la situación laboral de sus trabajadoras. Sin embargo, la complejidad de los trámites burocráticos actuales dificulta enormemente la gestión legal. Esta barrera administrativa favorece la persistencia del empleo sumergido en las islas.
Elizabeth Herrera, técnica de Cáritas, describe la dificultad que enfrentan las familias empleadoras. Una persona mayor que cuida a un esposo enfermo no suele tener habilidades empresariales. Por esta razón, el papeleo necesario se convierte en una montaña imposible de escalar.
La experta señala que una familia no es una empresa con departamento de recursos humanos. Los procesos de alta y gestión de nóminas resultan confusos para los ciudadanos particulares. Cáritas pide simplificar estos pasos para garantizar la protección social de las empleadas.
Riesgos de exclusión y abuso
La ausencia de contratos legales genera situaciones de abuso que derivan en exclusión social. El sector de los cuidados presenta una fragilidad extrema por la falta de inspecciones laborales. Cáritas advierte que esta tendencia negativa debe cambiar para proteger a las mujeres.
La organización solicita políticas públicas que faciliten la contratación regular y justa. Es necesario evitar que la vulnerabilidad de las trabajadoras migrantes se cronifique en el tiempo. La estabilidad laboral resulta clave para que estas personas accedan a una vida digna.
El sindicato y las asociaciones piden un compromiso firme de las instituciones canarias. El objetivo final es erradicar la precariedad en el empleo doméstico de forma definitiva. Solo con derechos reales se podrá compensar el esfuerzo de quienes sostienen la vida.


