Los implicados pagarán más de 3.200 euros tras capturar a siete aves protegidas en el Parque Natural de Jandía
La Guardia Civil detuvo a dos personas por matar siete pardelas en Fuerteventura el pasado septiembre. Los agentes sorprendieron a los implicados con los ejemplares muertos en un saco de rafia. El Juzgado de Puerto del Rosario dictó la sentencia condenatoria a finales de febrero.
Los agentes del Destacamento Marítimo patrullaban la costa del Parque Natural de Jandía. Observaron luces sospechosas en las montañas situadas entre la playa del Junquillo y Punta de Barlovento. Los guardias sospecharon de una actividad furtiva porque los pollos de pardela alcanzan ahora su mayor peso.
Tenían a 7 ejemplares muertos de pardela cenicienta
La patrulla identificó a dos hombres que caminaban hacia un vehículo con herramientas de caza. Los sujetos portaban una vara de madera con un gancho para sacar a las aves de sus cuevas. Los efectivos comprobaron que el saco contenía siete ejemplares muertos de pardela cenicienta.
Los especialistas del Instituto Universitario de Sanidad Animal realizaron la necropsia de las aves. El informe veterinario certificó que los animales murieron por asfixia y traumatismo craneal. La Guardia Civil estableció la cadena de custodia desde el momento de la incautación.
Castigo por delito ecológico
El juez impuso una sanción económica superior a los 3.200 euros para cada responsable. La sentencia incluye también la inhabilitación para el ejercicio de la caza durante tres años. Además, los hechos constituyen un delito contra la flora y fauna del Código Penal.
Esta especie cuenta con una protección especial dentro del Catálogo Español de Especies Amenazadas. La normativa vigente prohíbe la captura, tenencia o comercio de la pardela cenicienta. Las autoridades recuerdan que la prohibición de su caza en Canarias comenzó en 1981.
El Gobierno de Canarias refuerza la vigilancia ambiental en los espacios protegidos del archipiélago. La protección de estas aves preserva el equilibrio ecológico de nuestros ecosistemas marinos. Actualmente, la pardela figura como especie vulnerable en el Libro Rojo de las aves


