Este instrumento incorpora una óptica adaptativa para mejorar la calidad de las observaciones
El Gran Telescopio Canarias (GTC), uno de los telescopios más avanzados del mundo, sigue ampliando sus capacidades para la investigación astronómica con la incorporación de GRANCAÍN. Este instrumento, instalado en las cumbres de La Palma, es el primero en utilizar la óptica adaptativa para mejorar la calidad de las observaciones, un avance que marca un hito en la astronomía.
Desarrollado por el Instituto de Astrofísica de Canarias, GRANCAÍN opera a temperaturas extremadamente bajas, alrededor de los -200 Cº. Su principal objetivo es facilitar estudios sobre el universo primitivo, agujeros negros y, especialmente, la atmósfera de exoplanetas.
Estudio de los exoplanetas
Según Nieves Castro, astrofísica del GTC, este instrumento sirve «para estudiar atmósferas de exoplanetas, detectar si, por ejemplo, en un exoplaneta tiene una atmósfera muy parecida a la Tierra, aunque esté muy lejos de nosotros, pues podemos saber si existe un planeta muy similar al nuestro.»
El instrumento se complementa con la óptica adaptativa, que utiliza 373 actuadores para corregir las turbulencias atmosféricas y obtener imágenes nítidas, «como si estuviéramos en un telescopio espacial», comenta Castro. Esta tecnología permitirá a los investigadores realizar observaciones con una precisión inédita.
GRANCAÍN también servirá para calibrar la óptica adaptativa, que alcanzará su máximo rendimiento cuando el instrumento FRIDA llegue al Observatorio del Roque de los Muchachos, completando así un nuevo capítulo en la exploración astronómica.


