La Filarmónica de Gran Canaria lleva la música de Mozart a Lanzarote y Fuerteventura

Dos conciertos de la Filarmónica de Gran Canaria dentro del Festival Internacional de Música de Canarias con un programa con Mozart como protagonista absoluto

Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC). Imagen cedida por la organización
Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC). Imagen cedida por la organización

La Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC) inicia su participación en el 42 Festival Internacional de Música de Canarias con dos conciertos extraordinarios en Lanzarote y Fuerteventura. A las órdenes de su director Karel Mark Chichon, la formación ofrecerá un programa en el que el clasicismo de Wolfgang Amadeus Mozart tiene un protagonismo absoluto.

Estos conciertos serán el jueves 15 de enero, en el Auditorio Los Jameos del Agua (Lanzarote), a las 20.00 horas -con el cartel de «entradas agotadas»-, y el viernes 16 en el Palacio de Formación y Congresos (Fuerteventura), a las 20:30 horas, con las entradas disponibles en www.festivaldecanarias.com y www.ecoentradas.com. Este recorrido cuenta con el patrocinio de Fundación DISA, que se suma con varias colaboraciones al festival que organiza el Gobierno de Canarias y que llega a todas las islas en colaboración con los cabildos insulares.

En este monográfico dedicado al genio de Salzburgo, la OFGC pondrá además en valor la excelencia individual de los músicos que conforman sus filas. En concreto, el talento como solistas del violinista Sergio Marrero y de la violista Adriana Ilieva, protagonistas en la segunda parte del programa, dedicado a la Sinfonía Concertante.

Ambos músicos son hoy figuras fundamentales dentro del conjunto de cuerda de la orquesta. Marrero, natural de Gran Canaria, e Ilieva, nacida en Bulgaria, comparten además una sólida trayectoria camerística como integrantes del Cuarteto Ornati y son intérpretes clave del International Bach Festival (IBF) de Canarias -certamen del que Adriana Ilieva es además fundadora-.

Bajo la batuta de Karel Mark Chichon

Tanto los solistas como la orquesta en su conjunto estarán guiados por una batuta que conoce muy bien sus cualidades. El maestro británico Karel Mark Chichon, renovado como director titular de la formación hasta 2027, es el responsable de que la OFGC haya alcanzado nuevas cotas de excelencia, convirtiéndose así en uno de los conjuntos sinfónicos más aplaudidos de España. De hecho, es la única orquesta nacional que graba con el prestigioso sello alemán Deutsche Grammophon.

La dirección de Chichon, que se caracteriza por la pasión, el temperamento y la atención al detalle, lo convierte en el mejor cómplice para extraer la frescura del sonido de Mozart en estas dos veladas de concierto, que preparan paralelamente para su tradicional comparecencia en Tenerife y Gran Canaria.

El programa diseñado por Karel Mark Chichon para Fuerteventura y Lanzarote propone una inmersión directa en la década de 1770, un período que coincide con la adolescencia del compositor austriaco y con la búsqueda de su propia voz, más allá de la excelencia técnica. Lejos de la solemnidad de sus obras de décadas posteriores, las piezas seleccionadas para estos conciertos respiran una vitalidad y frescura muy acordes con la etapa creativa que experimentaba Mozart.

Un viaje por la efervescencia de Salzburgo

El concierto comenzará con la Obertura ‘La finta giardiniera’ (K. 196), una obra con chispa teatral que Mozart compuso para el Carnaval de Munich a la edad de 18 años. Se trata de una ópera bufa dividida en tres actos que, a su vez, sirve como pórtico para el desarrollo de diversos líos amorosos. Mediante el uso de este género, muy popular en su época, el compositor logra anticiparse al carácter lúdico y humorístico de la trama a través de una partitura enérgica y repleta de contrastes.

A continuación, abordarán la Sinfonía Concertante, una pieza para violín, viola y orquesta que es, además, una de las obras indiscutibles del compositor. Escrita tras un viaje por Europa, en el que el tuvo la oportunidad de conocer a varias de las orquestas más avanzadas de Europa, la obra trasciende el formato de concierto tradicional y propone un género completamente inédito. Y será aquí donde Sergio Marrero y Adriana Ilieva, establezcan un elegante diálogo entre violín y viola, en el que ambos instrumentos se imitan, se responden e incluso completan las frases del otro.

El broche de oro llegará con la interpretación de la Sinfonía nº 29 (K. 201), conocida por los expertos como la obra que hizo pasar a Mozart de ‘niño prodigio’ a maestro sinfónico. Es una partitura que destaca por una instrumentación contenida, en la que solo intervienen oboes, trompas y cuerdas, lo que incluso le otorga un resultado casi camerístico. Es más, a pesar de su naturaleza sinfónica, ofrece un cariz íntimo y transparente, presente desde el primero de sus movimientos hasta su brillante finale.

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