El coordinador científico de Involcan asegura en De La Noche Al Día que no hay señales de intrusión magmática y que no procede cambiar el semáforo de riesgo.
A pesar de los enjambres sísmicos registrados en Tenerife, «no existen en este momento indicios» que apunten a una erupción a corto plazo. Así lo ha explicado en La Radio Canaria el coordinador científico del Instituto Volcanológico de Canarias, Nemesio Pérez.
El experto ha subrayado que la inyección de gases está alimentando los movimientos sísmicos detectados, pero ha recalcado que no tienen constancia de que haya magma en el sistema.
“No tenemos piezas de puzzle adicionales para que cambie la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo en la fecha de hoy. Dentro de tres o cuatro días, si el sistema se acelera, eso es otra cosa”.
Probabilidades: 1% en un año, 39% en 50 años
Durante la entrevista, Pérez detalló que la probabilidad de que se produzca una erupción en Tenerife en el plazo de un año es del 1%. En un horizonte de 50 años, la cifra asciende al 39%, teniendo en cuenta la historia vulcanológica de la isla en los últimos 600 años.
No obstante, puntualizó que las probabilidades actuales podrían ser “un poco más altas”, aunque reconoció que no pueden cuantificarlas con exactitud.
A su juicio, la situación no justifica por ahora un cambio de semáforo en el nivel de riesgo.
Doce enjambres y más ruido sísmico, pero sin fase preeruptiva
El coordinador científico de Involcan explicó que se han registrado doce enjambres sísmicos y que «ha aumentado el ruido volcánico», pero insistió en que no es suficiente para hablar de una fase preeruptiva.
Para que se produzca una erupción, recordó, el sistema debe entrar en una fase preeruptiva clara, caracterizada por: mayor ruido volcánico, deformación del terreno, incremento significativo de la actividad sísmica y emisión de dióxido de azufre, entre otros parámetros.
“La gente no debe preocuparse, sí ocuparse”, insistió Pérez, que animó a la ciudadanía a informarse por canales oficiales y recordó que «no se está ocultando información».
Diferencias con La Palma
Pérez comparó la situación actual con la vivida en La Palma antes de la erupción del volcán Tajogaite, y aseguró que el contexto fue muy distinto.
En ese caso, explicó, desde 2017 ya se detectaba movimiento de magma en profundidad, algo que no ocurre en Tenerife en estos momentos.
Mapa de peligrosidad: probabilidades, no certezas
El científico también se refirió al mapa de peligrosidad volcánica de Tenerife, que establece zonas rojas en función de la probabilidad de que se produzca una erupción.
Este documento zonifica el territorio según la historia vulcanológica de la isla en los últimos 11.000 años. Las zonas rojas indican mayor probabilidad, pero no certezas.
“Los científicos no hablamos de certezas, sino de probabilidades”, recalcó.
El terremoto reciente, de origen tectónico
Por último, el coordinador científico de Involcan confirmó que el terremoto registrado ayer es de origen tectónico y no guarda relación con la actividad volcánica en Tenerife ni con el Volcán de Enmedio.
La situación, concluyó, debe seguir vigilándose de forma constante, pero a día de hoy «no hay elementos suficientes que indiquen un cambio en el escenario de riesgo a corto o medio plazo».


