Pino Sosa, hija de un represaliado en 1937: «Antes no se vivía mejor»

En los llamados «Pozos del Olvido» se arrojaron entre 66 y 88 represaliados republicanos tras el golpe de Estado de 1936

Pino Sosa, presidenta de la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas, en Gran Canaria, subrayó este lunes que «antes no se vivía mejor», con motivo de su participación en el foro «50 años de España y Canarias en Libertad», organizado por Prensa Ibérica-La Provincia.

Imagen de archivo de la presidenta de la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas, Pino Sosa. EFE/Ángel Medina G.

La impulsora de la recuperación de la memoria de las víctimas de los llamados «Pozos del Olvido» del citado municipio grancanario, a los que se arrojaron entre 66 y 88 represaliados republicanos tras el golpe de Estado de 1936, pidió «que no se olvide y se recuerde a esos demócratas que lucharon por tener una vida mejor».

En el caso de Pino Sosa, a su padre lo asesinaron en 1937 y su cuerpo apareció junto con el de otros 14 cadáveres en el Pozo de Tenoya, en 2017, gracias a las excavaciones impulsadas por el Cabildo de Gran Canaria.

Preocupación por la ultraderecha

«Ahora nos hemos enterado de lo que ha sucedido, esto estaba oculto y me enorgullezco de que salga adelante para que no se olvide. Entre la juventud, los medios de comunicación, los colegios y el trabajo que se está haciendo, parece que esto va hacia adelante», celebró Sosa.

Sobre los jóvenes españoles atraídos por los postulados de la ultraderecha, Sosa destacó la necesidad de «transmitirles todo lo que se pasó en su momento, de recordarles que nunca hemos vivido como estamos ahora«.

«Hemos tenido mucha hambre, muchas cosas, principalmente las mujeres, no nos dejaban dar un paso adelante, pero gracias a Dios hemos podido luchar y poner ese granito de arena. Los chiquillos tienen que enterarse de lo que pasó, que se dejen de tontear«, aseveró.

Sosa fue tajante al afirmar, frente a quienes piensan lo contrario, que «antes no se vivía mejor», ni en lo referente a los estudios «ni en nada».

Pino Sosa, hija de un represaliado en 1937: «Antes no se vivía mejor». EFE

La memoria de los fallecidos

Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, recordó que su departamento recorre España con distintos actos de memoria y que en Canarias, y en Gran Canaria más concretamente, «no hubo frente de guerra, pero sí una tremenda represión«.

«Aquí no hubo fosas, pero, por supuesto que hubo Marfea y Pozos del Olvido, donde iban a ejecutar a personas y lanzarlos al fondo de los mismos, y campos de concentración, por tanto, una tremenda represión y creo que es muy importante que todo esto se conozca», aseguró.

Torres aludió a testimonios y personas de Canarias que perdieron a sus seres queridos en los años 1936 y 1937 y que, gracias a la implicación de lo público «han podido recuperar sus restos y darle sepultura, por lo que están en el lugar donde ellos querían que estuvieran».

Además, Torres añadió que se trata de represaliados que solo defendieron la democracia y la libertad.

En este foro, también participó la nieta del canario Juan Negrín, último presidente del Gobierno durante la Segunda República.

Represión a la diferencia

El también secretario general del PSOE en Canarias aseveró que «la gente joven debe saber que durante la dictadura el representante legal de la mujer era su esposo. Que los hijos eran paridos por ellas, pero las tutelas eran siempre de los varones. Para abrir una cuenta bancaria la mujer tenía que tener el permiso de su marido, su padre o su hermano. Que no se podían divorciar, te casabas para siempre».

Otro ejemplo «muy sangrante» al que se refirió Torres fueron «los campos de trabajos forzados, como el de Tefía, en Fuerteventura, donde terminabas si eras homosexual y lo decías».

El ministro se ha felicitado por que «hoy exista, por suerte, una ley que permite el matrimonio de personas del mismo género» y reiteró que «eso los jóvenes lo tienen que saber».

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