El Santo Padre llegó este sábado a Madrid en su primera parada durante el viaje apostólico por España
El papa León XIV inició su viaje a España con un primer discurso de fuerte carga política en el Palacio Real ante todas las autoridades del Estado, en el que instó a la reconciliación, llamó a abandonar las «narrativas polarizantes» y elogió el compromiso español con el derecho internacional, el multilateralismo y la paz.

León XIV se dirigió a las numerosas autoridades congregadas, tanto como políticas, económicas, eclesiásticas y judiciales.
Entre ellas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trece ministros, presidentes autonómicos -desde el catalán Salvador Illa a la madrileña Isabel Díaz Ayuso-, así como el líder del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo; el de Vox, Santiago Abascal; la presidenta del Congreso, Francina Armengol; el del Senado, Pedro Rollán, o el presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde Pumpido.
Abandonar narrativas divisivas y el enfrentamiento
«Vengo ante ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta nación», expresó el sumo pontífice, buen conocedor de España, país que ha visitado anteriormente hasta en medio centenar de ocasiones.
León XIV invitó «a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad».

«Hoy, la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada. Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educación libre y de calidad, necesitamos trascendencia», ha dicho.
Tras recordar que la historia de España «no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad», León XIV ha instado a «huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos».
El pontífice estadounidense concluyó su discurso agradeciendo a España «su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos».


