La plataforma ‘Canarias, 1500 Km de Costa’ difunde sus recomendaciones críticas para evitar ahogamientos en el litoral isleño
Con el comienzo de las vacaciones de Semana Santa de 2026, la Asociación para la Prevención de Ahogamientos, ‘Canarias, 1500 Km de Costa’, lanza una nueva campaña de seguridad. El colectivo difunde consejos fundamentales para que residentes y turistas disfruten con seguridad del baño o el deporte acuático en playas, piscinas y charcos de las islas.
Los expertos de la plataforma subrayan la necesidad de extremar la precaución ante el reciente aumento de siniestralidad por sumersión en la Comunidad Autónoma. Por ello, los promotores de la iniciativa señalan que «insistimos en la importancia de no acudir a zonas de costa cuando las condiciones del mar y/o los avisos por fenómenos costeros del Ejecutivo regional lo desaconsejan».
El código de colores y la vigilancia profesional
El respeto escrupuloso a la señalización encabeza la lista de prioridades, ya que el 80 % de los accidentes mortales ocurren por ignorar la bandera roja. La asociación utiliza una analogía clara para concienciar a los bañistas: «La bandera roja significa prohibido el baño. Una bandera roja es un semáforo en rojo. No te lo saltes!». Por el contrario, la bandera amarilla exige no sobrepasar la altura de las rodillas y la verde permite el baño bajo el criterio del sentido común.
La seguridad aumenta drásticamente en las playas que cuentan con vigilancia de socorristas profesionales. La plataforma advierte que bañarse en zonas solitarias o fuera del horario de salvamento eleva el riesgo de muerte, ya que nadie auxiliará al bañista si su seguridad se ve comprometida. En caso de acudir a calas sin vigilancia, el usuario debe utilizar siempre elementos de flotación y nadar en paralelo a la orilla.
Las trampas invisibles del océano
Las corrientes de retorno representan uno de los mayores peligros ocultos, pues poseen la fuerza de diez nadadores olímpicos. Los especialistas recomiendan desconfiar siempre de la zona de calma, pues es precisamente ahí donde se genera el arrastre hacia mar adentro. Si la corriente atrapa a una persona, esta debe mantener la calma, evitar la lucha directa contra el flujo de agua y agitar los brazos para pedir ayuda.
Del mismo modo, los golpes de mar suponen una amenaza constante durante los avisos por fenómenos costeros adversos. Acercarse a la orilla para pasear o fotografiar el oleaje bajo estas condiciones constituye una imprudencia que pone en peligro la vida tanto del afectado como de sus posibles rescatadores. La plataforma recuerda que las olas llegan por series y que la calma momentánea no garantiza el fin del riesgo.
Seguridad extrema en rocas y piscinas naturales
Los pescadores y deportistas que transitan por zonas rocosas deben portar obligatoriamente un chaleco salvavidas y casco. Muchos fallecimientos se producen tras perder el conocimiento por un golpe en la cabeza contra las piedras. Además, los expertos aconsejan realizar estas actividades siempre en compañía e informar a los familiares sobre la ubicación exacta y la hora prevista de regreso.
Finalmente, la asociación alerta sobre el exceso de confianza en las piscinas naturales, que pueden transformarse en una trampa mortal con mala mar. El efecto de arrastre de una ola fuerte en estos espacios cerrados golpea al bañista contra la fisonomía rocosa o lo succiona hacia el exterior. La consigna de los expertos es clara: si existen mareas, viento o corrientes intensas, el usuario debe evitar el baño por completo.


