Bediesta y Aridane disputan el título palmero el viernes y Chimbesque y Rosario, la corona tinerfeña el domingo, en directo en YouTube Deportes RTVC y Canarias Play
‘Terrero y Gloria‘, el programa líder en la actualidad de la lucha canaria, emitirá este fin de semana dos finales insulares que coronarán a los campeones de La Palma y Tenerife, con dos duelos de máxima exigencia que reunirán a los mejores equipos del momento y que podrán seguirse en directo a través de Radio Televisión Canaria.
La primera gran cita se celebrará este viernes 30 de enero desde las 19:45 horas con la final insular de la Liga Cabildo de La Palma–SPAR de Primera Categoría, que medirá al Club de Lucha Bediesta y al Club de Lucha Aridane. La luchada podrá seguirse en directo en el canal de Deportes de RTVC en YouTube y en Canarias Play, plataforma de RTVC en fase de implementación. Ambos equipos vuelven a verse las caras tras el desenlace histórico de la pasada temporada, cuando el título cayó del lado llanense con el liderazgo de Mamadou Camara.
El Bediesta, orgullo del norte palmero, llega a la lucha decisiva con la oportunidad de lograr un hito: conquistar su primer campeonato insular tras su regreso a la élite 25 años después. El equipo dirigido por Alejandro Afonso ha consolidado un bloque competitivo y ambicioso, con referentes como Kirian Pérez, Kevin Castellano y Edwin Gómez, decidido a dar el golpe definitivo en una temporada de crecimiento.
Enfrente estará un Aridane con experiencia en finales y con el objetivo claro de revalidar el campeonato, apoyado en un tridente de garantías que encabeza Raúl Peñate, acompañado por Carlos Matoso y Carlos Jiménez, en un choque donde cada agarrada puede ser determinante.
La final palmera se disputará en el Pabellón Multiusos Roberto Rodríguez Estrello y también se emitirá el domingo en el canal TDT de Radio Televisión Canaria, a partir de las 17:55 horas, dentro del horario habitual de ‘Terrero y Gloria‘.
El domingo llegará el turno de Tenerife con la final insular de la Liga Caixabank, una cita que ya es referencia del calendario y que volverá a enfrentar por tercer año consecutivo al Chimbesque y al Rosario de Valle Guerra, dos equipos que han convertido su rivalidad reciente en uno de los grandes atractivos de la temporada tinerfeña.
El conjunto de San Miguel afronta la final con la opción de firmar una gesta al alcance de muy pocos: conquistar su tercera liga consecutiva, después de una temporada prácticamente perfecta. El equipo que dirige Salvador Pérez Soliño solo ha concedido un empate durante la fase regular y llega invicto, impulsado por un Eusebio Ledesma en estado de gracia, decidido a completar la triple corona insular.
El foco también estará en Víctor Pimienta, que afronta la final con un componente emocional añadido tras haber defendido la camiseta del Rosario en el pasado. Su papel adquiere especial relevancia por el recuerdo de la última temporada, cuando cayó en la muerte súbita ante el destacado A Cristian García, hoy compañero de equipo, en una escena que permanece viva en la memoria de la afición.
El Rosario de Valle Guerra, bajo la dirección de Domingo Sánchez, llega con hambre de título tras una trayectoria más irregular, aunque reforzado anímicamente después de eliminar al Campitos en semifinales. Su principal referente será Fabián Rocha, que alcanza el tramo decisivo en su mejor momento tras superar una lesión que condicionó su rendimiento durante buena parte del curso. Junto a él, nombres como Marcial Viñoly y Cristian Arbelo se perfilan como claves en una final donde cualquier error puede resultar definitivo.
La final insular de Tenerife podrá seguirse en directo el domingo 1 de febrero, desde las 20:40 horas, en Terrero y Gloria, exclusivamente a través del canal de YouTube de Deportes de Radio Televisión Canaria.
Con dos islas, dos finales y un solo destino, la gloria volverá a decidirse sobre la arena. La Palma y Tenerife coronarán a sus campeones en un fin de semana que confirma el momento de emoción, fuerza y espectáculo que vive la lucha canaria, con ‘Terrero y Gloria‘ como testigo privilegiado de cada agarrada decisiva.


