Este martes, a partir de las 22:30 horas, el programa recorre Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura y El Hierro para adentrarse tras la barra de cuatro bares de toda la vida
El programa ‘Noveleros’ emite este martes 14 de abril, a partir de las 22:30 horas, una nueva entrega en la que se adentra en los bares de barrio, lugares donde la vida se comparte entre cafés, historias y vínculos que van más allá de la clientela.
Bajo el título “De barra y de barrio”, el formato de Televisión Canaria pone el foco en las personas que sostienen estos locales y que, con el paso del tiempo, han convertido sus barras en auténticos centros sociales.
La barra como punto de encuentro
La primera historia de este reportaje nos lleva hasta la Churrería Montesol, en Gran Canaria, donde Natalia y su equipo reciben cada mañana a los vecinos madrugadores con el aroma inconfundible de churros recién hechos. Tras 21 años al otro lado de la barra, Natalia ha pasado de empleada a convertirse en el alma del local, un espacio donde los clientes son, ante todo, amigos. Con el recuerdo y los consejos de Esteban, su referente y antecesor, muy presentes, mantiene viva la esencia de una churrería de las de siempre.
De Gran Canaria, a Tenerife, donde Conchi regenta en Santa María del Mar una cantina desde hace siete años. Tras las clases de yoga matutinas, su bar se llena de vecinos que encuentran en ese espacio un lugar donde compartir y desconectar. Entre fogones y comandas, Conchi ha sido testigo del paso del tiempo en el barrio, acumulando historias y vivencias que hoy forman parte de su día a día, siempre con una sonrisa y una entrega absoluta.
La identidad del barrio
El recorrido continúa en Fuerteventura, en el Bar Tío Pepe, donde Judith mantiene vivo un legado que forma parte de la identidad de Tiscamanita. Cada mañana, su barra se convierte en epicentro del pueblo, con más de 200 bocadillos de pata que marcan el ritmo de la jornada. Judith representa esa nueva generación que recoge el testigo sin perder la esencia, combinando tradición y frescura en un negocio que sigue siendo parada obligatoria para los vecinos.
La última historia nos presenta a José, que hace diez años decidió abrir su propio bar en el municipio herreño de Valverde. Hoy, su local es punto de encuentro del barrio, donde cada vecino tiene su sitio y su café preparado al gusto. Además, entre servicio y servicio, José saca la guitarra y acompaña la voz de su hija Melani, dando forma a momentos que convierten lo cotidiano en algo especial.


