0-1 | España gana a Uruguay y queda primera de grupo

La selección española cumplió su objetivo inicial de clasificar como primera de grupo, y espera rival entre Austria y Argelia. No lo conocerá hasta el domingo 28 de junio, y jugará el jueves 2 de julio en Los Ángeles

Jugadores de España realizan un minuto de silencio por las víctimas del terremoto en Venezuela, en un partido del grupo H del Mundial de la FIFA 2026 entre Uruguay y España este viernes, en el estadio Akron en Guadalajara (México). EFE/ Francisco Guasco

España confirmó su liderato del grupo H, evitando a Argentina, actual campeona, en dieciseisavos, en un partido en el que tiró de eficacia y solidez defensiva ante una Uruguay que luchó pero expuso sus problemas internos. Fernando Muslera falló en el único gol del partido, el 0-1 de Álex Baena en el minuto 42, el capitán Fede Valverde fue sustituido en el 56 y adiós al Mundial a las primeras de cambio.

La selección española cumplió su objetivo inicial de clasificar como primera de grupo, y espera rival entre Austria y Argelia. No lo conocerá hasta el domingo 28 de junio, y jugará el jueves 2 de julio en Los Ángeles.

Un partido ante una Uruguay que llegaba en un ambiente de dudas entre jugadores y entrenador, Marcelo Bielsa impuso su plan. Presión intensa sobre poseedor de balón, pero fue España quien hizo daño con esa misma receta. En la primera ocasión en la que la selección española logró imponerse en la intensidad de los duelos, llegó un 0-1 definitorio.

El gol rompió la horizontalidad de España. Sin frescura en las piernas, y en la cabeza. Mínimo dos toques en cada pase y sin encontrar profundidad ante una Uruguay que, si olía sangre saltaba a por balón, pero a la que no le tembló el pulso incluso para defender con línea de siete para tapar espacios.

Gol definitorio de Álex Baena

Y cuando menos tenían que tapar, con Mikel Oyarzabal fuera del terreno de juego tras quejarse de un golpe, llegó el gol de España. Ganadora en los duelos, con la intensidad de Mikel Merino, el plan que buscó Luis de la Fuente para meterle de inicio en su primera titularidad desde el 20 de enero, Marcos Llorente puso un centro a Álex Baena en el minuto 42 que puso en evidencia una de las principales dudas uruguayas: la portería.

Error grave de Muslera, que tocó el balón pero con la fuerza suficiente para desviarlo y vio como otro fallo suyo en este Mundial, el tercero que propicia un gol, le ponía aún más lejos a su país el objetivo de clasificar para dieciseisavos. Ya tuvo dudas en una salida aérea. Y Bielsa claudicó. Muslera al banquillo y Sergio Rochet al campo tras el descanso.

Punto crítico para Uruguay en el partido, que, además, vio como Manuel Ugarte abandonó el terreno de juego en camilla tras hacerse daño en un apoyo, sin contacto.

Mientras Uruguay vio como su plan le ayudaba a trabar el juego de España pero le era inutil para seguir en el Mundial, los de Luis de la Fuente mantuvieron la efectividad contra Arabia Saudí y de la que pecó en el debut. Primer tiro a puerta, primer gol e incrementó la urgencia uruguaya.

Una necesidad que Uruguay no tradujo en fútbol. Exceso de agresividad, con patadas a destiempo y permisividad del colegiado, y otra decisión controvertida de Marcelo Bielsa. El capitán, Fede Valverde, sustituido en el minuto 56 para dar entrada al delantero Fede Viñas. La cara de Valverde, quien recibió cariño de sus compatriotas, denotó un vestuario con problemas que se tradujeron en un adiós prematuro del Mundial.

Este se confirmó con la derrota mientras España sumó tres puntos desde la solvencia. Sin Pedri dando velocidad al balón, con Lamine Yamal dejando destellos pero lejos de la irrupción ante Arabia Saudí, Mikel Oyarzabal sufriendo los golpes de los defensas uruguayos de espaldas a portería, laterales menos recurrentes en ataque… pero otra portería a cero.

La solidez defensiva, la base de la selección española mientras busca crecer en lo físico con el paso del torneo. Lamine Yamal aguantó 76 minutos, Rodri jugó los últimos 20 justo de fuerzas, con tres faltas por llegar tarde al corte y Mikel Merino, titular, y Nico Williams, suplente, ganando minutos.

Victoria española que pudo ser redonda, pero, como frente a Arabia Saudí, cuando le anularon un gol en fuera de juego, Ferran Torres no pudo celebrar su primer tanto del torneo y estrelló al travesaño un remate, por segunda vez en el Mundial.

Lesión de Yeremy Pino

Yeremy Pino, extremo de la selección española, acabó el partido ante Uruguay con una lesión en la clavícula izquierda tras caer mal en un choque, por lo que el futbolista está pendiente de pruebas para conocer el alcance de la lesión.

«Lástima la lesión de Yeremy, veremos a ver de qué grado es. Puede ser una lesión de clavícula. Está sufriendo mucho. Mañana pasará unas pruebas. Seguramente tenga la clavícula rota», aseguró Luis de la Fuente, seleccionador, tras el partido.

Un grado de lesión que se conocerá ya de vuelta en Chattanooga (Tennessee) procedentes de Guadalajara (México), donde se disputó el partido.

Yeremy Pino sufrió la caída en el minuto 87 y, tras unos minutos tendido en el terreno de juego, pudo volver al campo, ya que a España no le quedaban más cambios, pero muy mermado por el dolor.

«Ha hecho una heroicidad», aseguró su entrenador, Luis de la Fuente, que, dependiendo de las pruebas médicas, podría perder a un jugador que ha entrado al campo como suplente frente a Arabia Saudí y contra Uruguay.

La previa del partido

Uruguay y España se enfrentan este viernes 26 de junio, a partir de las 01:00 (hora canaria) en el Estadio Akron de Guadalajara (México). El encuentro corresponde al tercer partido de la fase de grupos del Mundial 2026.

Uruguay vs España | Tercer partido fase de grupos Mundial 2026

España y Uruguay afrontan uno de los partidos más atractivos del cierre de la fase de grupos del Mundial 2026, aunque lo hacen desde situaciones completamente diferentes. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente depende de sí mismo para asegurar el primer puesto del grupo tras su convincente victoria frente a Arabia Saudí, mientras que la selección de Marcelo Bielsa llega obligada a sumar un triunfo para evitar despedirse prematuramente del campeonato.

La diferencia en el contexto competitivo condiciona también la preparación del encuentro. España puede afrontar el compromiso con mayor serenidad, consciente de que ha mostrado una evolución ascendente durante el torneo, mientras Uruguay encara el choque como una auténtica final, sin apenas margen para el error.

Admiración mutua entre De la Fuente y Bielsa

Más allá de lo que está en juego sobre el césped, la previa ha estado marcada por el respeto entre ambos seleccionadores. Luis de la Fuente volvió a expresar públicamente la admiración que siente por Marcelo Bielsa, a quien considera una de las grandes referencias del fútbol moderno y un entrenador del que ha aprendido durante años.

El técnico español destacó la influencia del argentino en la evolución táctica del fútbol y aseguró que enfrentarse a uno de los entrenadores que más le han inspirado supone un estímulo añadido.

Bielsa, por su parte, también elogió el trabajo realizado por España durante los últimos años y destacó la capacidad del combinado español para dominar los partidos a través del balón, además del talento diferencial de varios de sus futbolistas jóvenes. Para el entrenador uruguayo, la única forma de competir será asumir un papel protagonista y no limitarse a defender durante noventa minutos.

La continuidad como principal argumento de España

La selección española ha encontrado estabilidad después de su empate inicial y la goleada frente a Arabia Saudí refuerza la idea de mantener el bloque que tan buen resultado ofreció en la segunda jornada.

La continuidad aparece como una de las principales fortalezas de un equipo que todavía no ha encajado ningún gol en el torneo y que ha transmitido una imagen de creciente solidez tanto en defensa como en ataque. Esa confianza permite a Luis de la Fuente preparar el encuentro sin la presión que acompaña habitualmente a los partidos decisivos.

En el lado contrario aparece Uruguay, obligada a modificar el planteamiento para asumir mayores riesgos ofensivos. La Celeste necesita ganar y esa exigencia puede convertir el partido en un intercambio de estilos entre el control español y la intensidad característica de los equipos dirigidos por Bielsa.

La altura de Guadalajara, un rival más

Además del componente táctico, el escenario del encuentro introduce un factor que preocupa a ambos cuerpos técnicos: la altitud de Guadalajara.

Los más de 1.500 metros sobre el nivel del mar reducen la disponibilidad de oxígeno y provocan una disminución del rendimiento físico, especialmente en acciones de alta intensidad y esfuerzos repetidos. Los especialistas coinciden en que la capacidad aeróbica puede verse reducida y que la recuperación entre esfuerzos será más lenta conforme avancen los minutos.

Aunque tanto España como Uruguay han diseñado planes específicos de adaptación, la altitud puede convertirse en un elemento decisivo, obligando a gestionar mejor los ritmos del partido y aumentando la importancia de las rotaciones y de los cambios durante la segunda mitad.

El desafío será idéntico para ambas selecciones, aunque la respuesta fisiológica dependerá de la capacidad de cada jugador para adaptarse a unas condiciones poco habituales en el fútbol europeo y sudamericano.

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